Características del texto escrito

Un buen hablante debe saber comunicarse por escrito

Escribir es difícil y exige tiempo. Por un lado, debemos cumplir con unas características; por otro, debemos dedicarle tiempo a la escritura. Aunque podemos caracterizar los escritos desde muchos puntos de vista, los mínimos son los siguientes:

  1. Coherencia. Se refiere a la organización de las ideas dentro del texto,
    y a la necesidad de mantener una línea de razonamiento. Esta es la característica más difícil de cumplir, por esta razón te recomiendo que hagas lo siguiente: prepara un organizador visual o esquema de tu escrito y lee el texto en voz alta, estas acciones te ayudarán a encontrar los fallos que deberás corregir.
  2. Cohesión. Esta característica es la que te permite comunicar efectivamente tu mensaje. Incluye aspectos tales como: el empleo correcto de los signos de puntuación, el uso adecuado de enlaces (preposiciones y conjunciones) y verbos, y a la concordancia. Cuando tengas dudas, consulta algún diccionario de dudas o algún manual de estilo. Para verificar que tu escrito cumple con esta característica, es conveniente que le pidas a algún allegado que lea tu trabajo; si esto no es posible, la lectura en voz alta te permitirá identificar y corregir aquello que no resulte lógico.
  3. Adecuación. Es selección exacta de las palabras de acuerdo con nuestro propósito y contexto comunicativo. Si estás consciente de que tu léxico “se termina” y que no encuentras la palabra justa, la solución es acudir a algún diccionario. Te recomiendo buscar alternativas en algún diccionario de sinónimos o ideológico otras alternativas que expresen con mayor precisión tu idea.
  4. Corrección. Cada lengua tiene una gramática normativa que la rige, y esta incluye la ortografía y, en español, la acentuación, dos aspectos de suma importancia que nos causan algunos problemas. ¿Cómo solucionarlos? Consulta el diccionario o auxíliate con el diccionario de Word, pero no le autorices a corregir automáticamente, pues el programa no reconoce homófonos ni la aplicación del acento diacrítico.

Para conseguir estas características, debes asignar un buen tiempo a la producción de tus escritos, pues solo se consiguen si dejas “reposarlos” y luego regresas a ellos para asegurarte de que las palabras que usaste y la forma en que las organizaste expresan fielmente tus ideas. Por último, recuerda dar crédito a la autoría de las ideas de otros; esto es fundamental para que tu texto sea más creíble y tu imagen como autor se fortalezca.

NOTA. Esta entrada fue publicada originalmente en mayo de 2015 en el periódico Panorama de Campus Monterrey. Esta es una versión modificada.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s